martes, 17 de julio de 2012

OVD3. Vuelve el buen tiempo


Este ha sido nuestro segundo día completo en el Campus de Oviedo. Nos hemos levantado más temprano que el día anterior con lo que estábamos mucho más cansados. Hemos ido andando bajo el Sol abrasador durante unos largos treinta minutos de sufrimiento y agonía en constante cuesta arriba. Al llegar agotados al edificio Severo Ochoa nos han llevado a nuestra querida y especialmente adorada aula OTRI. Allí nos han dado dos charlas muy "amenas", "emocionantes" y "cortas", aunque todo hay que decirlo, con mucho contenido relacionado con la materia a tratar. Hemos tenido un breve descanso, en el cual el que quiso se ha tomado un refresquito, ya que como hemos dicho antes hacía un calor abrasador. Unos minutos más tarde subimos de nuevo a la Universidad y nos han enseñado diversas muestras de plantas y animales (eso los del lenguaje de las células).
Al acabar estas presentaciones que tanto nos entusiasmaron, retornamos a la residencia con un hambre atroz (nos comeríamos un caballo entero).  En el camino, como buenos alumnos científicos, hemos tratado un tema de este carácter: la dureza del pan. Según diversas encuestas hemos llegado a la conclusión de que la dureza del pan es superior a la del diamante. Ya en nuestra residencia hemos cogido nuestros martillos personales (llaves, claro está) y nos hemos ido a nuestros aposentos. Tras la "abundante" comida nos reunimos casi todos en la sala Magna, en otras palabras, la sala común. Allí pusimos la televisión, nuestros canales "favoritos" como es obvio: intereconomía, el tarot y luego escuchamos la radio: radio María, la Cope…
Ya por la tarde fuimos todos juntos al edificio de al lado, donde estudian los informáticos, a un taller de creatividad e innovación. Allí hemos creado un montón de artilugios estrafalarios y muy útiles si quieres perder el tiempo: el protege-huevos-del-primer-piso (patentado por nuestra querida y testada OTRI).
Posteriormente nos hemos repartido entre la piscina, el gimnasio, la sauna y la cancha de futbol sala. Al acabar éstas actividades deportivas volvimos a nuestra suite de lujo a prepararnos para la cena. En estos momentos en los cuales nos encontramos escribiendo es justo después de la susodicha y maravillosa cena. Al acabar esperamos irnos de velada y luego al "país de la comodidad", es decir, nuestras camas con nuestras "perfectas" almohadas a repasar nuestras nuevas palabras aprendidas: petar, papar, jalar, vaig aprendre a parlar català,…
Un saludo muyyyy grande del grupo de las células.